Versión 1.0 — Última actualización: 28 de julio de 2026
Estos términos son el acuerdo entre vos y nosotros sobre cómo se usa Primer Anillo. Están escritos para que se entiendan: si algo no se entiende, escribinos y lo explicamos. Al crear una cuenta y usar la app, aceptás lo que dice acá.
Este documento va de la mano con la Política de Privacidad, que explica qué hacemos con tus datos. Los dos se leen juntos.
Primer Anillo es una aplicación desarrollada y operada por AIRA E.A.S., empresa registrada en Paraguay, RUC 80140949-7.
Ese email es el único canal de contacto por ahora: sirve tanto para temas de privacidad como para cualquier consulta sobre estos términos o sobre tu cuenta.
Primer Anillo es una app para organizar la vida de una casa: gastos e ingresos, tareas, eventos y agenda, listas de compras, notas, archivos, bienes y el cuidado de la salud de la familia (medicamentos, horarios de toma, citas médicas). Todo eso se puede compartir con otras personas dentro de un círculo, para que la familia vea y edite lo mismo.
Hoy el uso de la app es gratuito. Si en algún momento agregamos funciones pagas, te lo vamos a decir antes y nunca te vamos a cobrar por algo que ya venías usando gratis sin avisarte primero.
Primer Anillo no es asesoramiento médico ni financiero.
La app te muestra los medicamentos, las dosis y los horarios que vos cargaste, y te avisa a la hora que vos pediste. Es una agenda, no un profesional de la salud. No verifica que la dosis sea correcta, no revisa interacciones entre medicamentos, no diagnostica y no reemplaza a tu médico ni a tu farmacéutico. Ninguna decisión sobre la salud de nadie debería tomarse mirando esta app en lugar de consultar a un profesional.
Lo mismo del lado de la plata: la app suma, resta y ordena los movimientos que se cargaron. No es un contador, no es un asesor de inversiones y no valida que los números estén bien. Los saldos, totales y resúmenes que ves son el resultado de lo que se cargó, con los errores que ese cargado haya tenido.
Si alguien toma una decisión de salud o de dinero basándose en lo que muestra la app, esa decisión es suya. AIRA E.A.S. no responde por sus consecuencias.
Primer Anillo está en desarrollo. Lo decimos en la pantalla de inicio de sesión y lo repetimos acá, porque tiene consecuencias concretas:
Cuando saquemos el aviso de la pantalla de inicio de sesión, actualizaremos también este punto. Mientras el aviso siga ahí, vale lo que dice esta sección.
Edad mínima. Primer Anillo es para mayores de 18 años. Si sos madre, padre o tutor, podés cargar información de tus hijos —sus citas, sus medicamentos, sus gastos— bajo tu responsabilidad, como se explica en el punto 5 y en el punto 3 de la Política de Privacidad. Lo que no puede haber es una cuenta a nombre de un menor.
Datos reales. Entrás con tu cuenta de Google, así que tu nombre y tu email vienen de ahí. Si cargás un teléfono para vincular WhatsApp, tiene que ser un número tuyo, del que puedas disponer. No abras cuentas haciéndote pasar por otra persona.
Tu cuenta de Google. El acceso a Primer Anillo es el acceso a tu cuenta de Google: no manejamos una contraseña propia. Quien entre a tu cuenta de Google entra a tu Primer Anillo. Cuidar esa cuenta —contraseña fuerte, verificación en dos pasos, no dejarla abierta en dispositivos ajenos— es responsabilidad tuya. Si sospechás que alguien accedió, escribinos.
La contraseña de tu círculo no se puede recuperar. Ni vos, ni nosotros.
Esto es lo más importante de todo el documento, así que lo decimos sin vueltas.
Cuando creás un círculo, elegís una contraseña. Esa contraseña no es una llave que abre una puerta: es la llave con la que se cifran los datos. De ella se deriva, en tu propio dispositivo, la clave que convierte tus gastos, tus notas y tus datos de salud en un bloque ilegible antes de que salgan de tu teléfono. Esa clave nunca llega a nuestros servidores. Nosotros guardamos el bloque ilegible y nada más.
La consecuencia es directa: si todos los miembros de un círculo olvidan esa contraseña, la información de ese círculo se pierde para siempre. No hay un "recuperar contraseña". No hay una copia de la clave en ningún cajón nuestro. No es una decisión administrativa que podamos revisar si nos escribís con un buen motivo: es que matemáticamente no tenemos con qué descifrarla. Aunque quisiéramos ayudarte, no podríamos.
Anotá la contraseña de tu círculo en un lugar seguro —un gestor de contraseñas, un papel guardado— y asegurate de que al menos otra persona de confianza del círculo la tenga. Es el precio de que nadie más, nosotros incluidos, pueda leer lo que cargás.
Al usar Primer Anillo aceptás que esta pérdida es posible y que, si ocurre, no es responsabilidad de AIRA E.A.S.
Uso razonable. No uses la app para cosas ilegales, para acosar o vigilar a alguien, para subir contenido que no tenés derecho a subir, ni para atacar, sobrecargar o intentar romper el servicio. Tampoco para revender o automatizar el acceso por fuera de la app.
Un círculo es un espacio en común. Eso es lo bueno que tiene y también lo que hay que entender antes de invitar a alguien:
Los datos que cargás sobre otras personas son tu responsabilidad. Es normal que en Primer Anillo anotes cosas de gente que no tiene cuenta: los medicamentos de tu papá, las citas de tu suegra, los gastos de un hijo. Sobre esos datos, como explica el punto 3 de la Política de Privacidad, nosotros somos solo el depósito: el responsable sos vos. Eso significa que tenés que tener derecho a cargarlos —permiso de la persona, o ser quien legalmente la representa— y que si esa persona quiere saber qué se anotó sobre ella, corregirlo o que se borre, te lo va a pedir a vos y lo resolvés vos desde la app. Nosotros no podemos hacerlo por vos: no tenemos forma de leer esos datos.
La app usa inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) en dos lugares. Qué pasa con tus datos cuando la usás está explicado en el punto 5 de la Política de Privacidad; acá hablamos de otra cosa: de quién responde por el resultado.
Lo que la IA extrae es una sugerencia, no un dato verificado. Cuando le pedís que lea un extracto bancario o una factura, la IA interpreta una imagen o un PDF y propone una lista de movimientos. Puede leer mal un monto, confundir una fecha, partir mal un concepto o inventar una categoría que no corresponde. No es un error raro: es una limitación conocida de esta tecnología.
No garantizamos que la lectura sea exacta. Un extracto mal leído no es un error contable nuestro: es una sugerencia que quedó sin corregir. Vale lo mismo que dijimos en el punto 2 —la app no es asesoramiento financiero ni médico— y con más razón cuando el número lo propuso una máquina.
Sobre WhatsApp. La vinculación con WhatsApp está hoy en pruebas cerradas: solo un grupo limitado de cuentas puede activarla mientras terminamos de construirla. No es una función disponible, y no deberías contar con ella al decidir si usás la app. Vas a verla anunciada cuando se abra.
Ponemos cuidado en que la app funcione bien y en proteger lo que cargás. Dicho eso, hay cosas que no podemos prometer y preferimos decirlas antes:
Nada de esto excluye la responsabilidad que la ley no nos deja excluir —dolo, culpa grave, o los derechos que te dan las normas de protección al consumidor y de protección de datos de tu país—. Si alguna parte de estos términos resulta inválida, el resto sigue en pie.
El servicio va a cambiar. Estamos en desarrollo (punto 3): vamos a agregar funciones, cambiar otras y a veces sacar alguna que no funcionó. Cuando un cambio afecte de verdad tu forma de usar la app, te lo avisamos dentro de la app.
Estos términos también pueden cambiar. Cuando eso pase, subimos el número de versión que figura arriba y te mostramos el documento en la app la próxima vez que entres, para que puedas leerlo y aceptarlo antes de seguir usándola. Lo mismo vale para la Política de Privacidad. No damos por aceptado un cambio por el simple hecho de que sigas entrando: te lo pedimos explícitamente.
Si no estás de acuerdo con la versión nueva, podés no aceptarla y eliminar tu cuenta desde tu perfil.
De tu lado. Podés irte cuando quieras: eliminás tu cuenta desde tu perfil dentro de la app, sin escribirnos ni pedir permiso. El acceso se corta en el momento y a los 30 días se borra todo definitivamente, como explica el punto 7 de la Política de Privacidad. Esos 30 días son una red de seguridad por si fue un error.
De nuestro lado. Podemos suspender o cerrar una cuenta que haga un uso abusivo de la app: actividad ilegal, acoso a otra persona, intentos de romper o sobrecargar el servicio, o abuso de los recursos compartidos. Cuando podamos, avisamos primero por email y damos la oportunidad de corregir; si el daño es grave o está en curso, suspendemos primero y avisamos después. Si creés que fue un error, escribinos y lo revisamos.
Si cerramos tu cuenta, se aplica el mismo plazo de 30 días antes del borrado definitivo, para que puedas pedir tu información.
Estos términos se rigen por las leyes de la República del Paraguay, donde está registrada AIRA E.A.S. Si hubiera un conflicto que no podamos resolver conversando, se resuelve ante los tribunales de la ciudad de Asunción, Paraguay. Esto no afecta los derechos que te correspondan como consumidor en el país donde vivís.
Si tenés preguntas sobre estos términos, sobre tu cuenta o sobre cualquier otra cosa:
Términos de Uso de Primer Anillo — v1.0, vigente desde el 28 de julio de 2026. Aplica a la app Primer Anillo en todas sus versiones (web, iOS, Android). Se leen junto con la Política de Privacidad v1.1.